
Cinco refugios privados con decoración artesanal y la frescura del jardín a la vuelta de la puerta.
Cada habitación combina materiales naturales, luz suave y detalles de autor: cabeceras de madera, caminos de cama tejidos a mano, macramé y cerámica. Espacios serenos para desacelerar, pensados para que tu única tarea sea descansar.

La joya de la casa: amplitud, cama con dosel, materiales nobles y rincones que parecen sacados de un sueño tropical. Un capricho entre plantas para una ocasión que merece lo mejor.

Una habitación generosa con cabecera tallada, vigas de madera, sillones de descanso y grandes puertas que abren al jardín. Perfecta para quienes quieren espacio extra y un rincón propio para contemplar.

Dos camas dobles, una sala con sofá y sitio de sobra para compartir el viaje. La opción favorita de familias y grupos de amigos que quieren estar juntos sin renunciar a la comodidad.

El equilibrio perfecto entre confort y carácter: tonos cálidos, decoración artesanal y una gran ventana que deja entrar la luz y el verde. Acogedora para dos.

Íntima, luminosa y sin pretensiones: una habitación privada pensada para el viajero que pasa el día explorando y vuelve solo a descansar. Todo lo necesario, con el sello artesanal de la casa.
La mejor tarifa para cada habitación siempre está aquí, sin intermediarios.